Las Estaciones y los Días: Fracaso

Las Estaciones y los Días: Fracaso

Las Estaciones y los Días: Fracaso – Los acontecimientos del 1 de octubre en Cataluña provocan la reflexión acerca de la complicada actualidad.

Las Estaciones y los Días: Fracaso

Fracaso. Como ciudadano me siento fracasado, como sociedad. Siento que la democracia a la que sustento ha fracasado, que el diálogo, que los políticos, que Espanya y Cataluña han fracasado. Fracaso. Todo ayer en Catalunya fue un fracaso.

La democracia dejó ayer ver sus costuras, su borraja y su estopa interior, una democracia débil, con una clase política débil incapaz de encarar el diálogo más allá del cortoplacismo electoral, y que puso a la sociedad y a la fuerzas de seguridad como títeres en la picota del enfrentamiento. Una democracia débil, un corpus legal débil, sustentada en una Constitución débil producto de un momento histórico muy concreto y que en el año 2017 se ha visto desbordada por la sociedad. Unos fracasados dirigentes políticos, que no han sabido o querido o podido tender puentes y han optado por la huida hacia adelante unos y por los hechos consumados otros. La democracia fracasó ayer en las calles de Catalunya y en los despachos de Madrid.

Fracaso. No puedo reprimir este sentimiento. Fracaso. Cuando los cuerpos y fuerzas de seguridad han de intervenir con dureza para impedir la expresión democrática del voto siento que todo ha fracasado. Fracaso.

El enfrentamiento evitable. Porque la debilidad de este cuerpo político, la falta de liderazgo natural, su impostura, conduce a tomar decisiones cobardes. El enfrentamiento, alimentado como una bestia inmunda por algunos grupúsculos de las partes, se podría haber evitado asumiendo la voz de la ciudadanía, escuchando al otro, no imponiendo la dictadura de las ideas. Pero para tender puentes hay que ser valiente. Hay que liderar. Pero los dirigentes impuestos a dedazo en su día no saben de eso, de liderazgo. Otro fracaso.

Fracaso el de las urnas, que por no ser ni han sido. El de referéndum, que se queda en voluntad para más allá. Fracaso el de la represión, que marca el orden y la ley y desoye la razón.

No querer mirar hacia el mañana. El fracaso de la visión a corto plazo ha impedido a estos dirigentes comprobar que existe una ley que cumplir y a la que doblegar con diálogo, que existe una sensación, necesidad, de articular otro modelo de país, de estado.

El fracaso de la manipulación vergonzante, desde algunos medios, desde las redes sociales, hasta la ciudadanía que compra y vende aquella foto o esta otra y la adapta a su corpues ideológico y la esgrime como arma contra su vecino que no piensa igual, o sí, o ya no se sabe. La manipulación, otro gran fracaso.

¿Y mañana? ¿Pasado?

Hoy, en esta Marbella en la que vivo, libre de ciertas asperezas, pero contagiada en algunos balcones y en algunos grupos de wasap de ese mismo fracaso ciudadano, releía aquel famoso microcuento escrito en 1959 por el autor guatemalteco Augusto Monterroso que dice “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Hoy, 2 de octubre, el dinosaurio todavía está aquí.

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2 comentarios

  • Juana 02/10/2017   Respuesta →

    Pues sí.He sentido la inmersión en tiempos que mejor olvidar y ayer se me pusieron de manifiesto de nuevo.Que bien lo expresas, Israel.

  • Aran 02/10/2017   Respuesta →

    Imágenes en blanco y negro…cuanta impotencia

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