Boca-River. El tuit fallido de la Conmebol y Boca bajándose del ómnibus: las perlitas de la suspensión

Fuente: Reuters – Crédito: A. Marcarian

“El partido está suspendido”. Faltaba media hora para que la Conmebol informara oficialmente la noticia cuando un dirigente de Boca le decía a LA NACION que ya no había nada más que hacer por hoy. Unos minutos antes, la señal había llegado desde el hotel Intercontinental, sede de la concentración del equipo: los jugadores habían subido y bajado del ómnibus que los iba a llevar a la Bombonera casi sin pausa. La tan ansiada superfinal de la Copa Libertadores se postergaba.

Era una de las preocupaciones de cara a la primera final entre Boca y River , y terminó siendo decisivo. Las fuertes lluvias anunciadas hace días por los meteorólogos finalmente se hicieron efectivas a lo largo del sábado. La intensidad del diluvio durante la primera mitad del día repercutió en las inmediaciones de la Bombonera y en el campo de juego, donde los casi 100 mililitros de agua que cayeron provocaron grandes charcos de agua y el drenaje no alcanzó para que el piso aguantara. Así, se hizo imposible pensar que el duelo podía disputarse y Conmebol tomó la tardía decisión de suspenderlo para mañana a las 16.

El momento de la suspensión permitió un pequeño fallido de la Conmebol, que vive horas difíciles: el apuro por comunicar la novedad de la suspensión hizo que escribieran en la cuenta oficial de Twitter que se postergaba para el “domingo 25” en lugar del domingo 11. Enseguida lo corrigieron, aunque era tarde: la imagen (y el tuit) ya había llegado a decenas de miles de seguidores. ¿O será un anticipo de lo que ocurrirá cuando deba jugarse la segunda final, el sábado 24 en el Monumental?

El primer tuit del anuncio de la Conmebol; enseguida, enmendó su error Crédito: Captura de pantalla

Cerca del mediodía la cuestión parecía encaminarse hacia la acción. El cese de las fortísimas tormentas de la mañana, que dio lugar a que el sistema de drenaje del estadio actuara con éxito, y las palabras apresuradas de algunas autoridades brindaban optimismo. “Hasta el momento no hay decisión de suspender el partido. Al mediodía las lluvias disminuirán. Y el drenaje del campo está funcionando perfectamente”, sentenció Fred Nantes, Director de Competiciones de Conmebol, en Fox Sports. Y minutos más tarde fue más allá en diálogo con TyC Sports: “El partido está confirmado, todo sigue en pie. Hacemos inspecciones a cada rato”.

Nantes no fue el único que quiso despejar el dilema que estaba instalado a partir de la imagen pesimista que había dado la Bombonera por la mañana: una gran acumulación de agua en muchos sectores del terreno de juego. “Hemos tenido dos chaparrones importantes a las siete y a las nueve de la mañana. Pero el campo drenó muy bien. El partido no se suspende para nada. Lo único es que el campo va a estar pesado, pero en condiciones”, aseguró Fernando Jáuregui, intendente de la Bombonera.

Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi

El clima parecía ayudar. El campo de juego se ponía en condiciones entre el rápido desagüe y el accionar de los auxiliares boquenses, que con secadores desplazaron el agua hacia fuera de los límites del campo de juego. Sin embargo, luego de las 13, horario en el que estaba estipulado el comunicado de Conmebol confirmando la realización o no del encuentro, la tormenta volvió a aparecer con mayor ferocidad, incluyendo vientos fuertes que le sacaron la ilusión a los hinchas que desde muchas horas antes se habían concentrado en las calles aledañas al estadio, y a los miles que aguardaban completamente empapados en las gradas desde las 13, cuando el templo xeneize abrió sus puertas. En las populares hubo cánticos en contra del presidente de Boca Daniel Angelici, a quien acusaron de no definir antes la cancelación del juego.

Las imágenes del campo de juego, entonces, ya resultaban ser más pesimistas que por la mañana. Porque la fuerte tormenta no solo afectaba algunos sectores, sino que directamente casi todo el césped estaba inundado: dentro y fuera de los límites del campo de juego. Y, para colmo, luego de un rato, el cielo volvió a castigar con una lluvia intensa e incesante.

Fuente: Reuters

La Conmebol atrasó horas y horas la decisión, pese a que el público empezaba a llenar las tribunas de la Bombonera y que muchos hinchas estaban resguardados bajo techo en las veredas, esperando alguna resolución.

El dato clave lo dieron los planteles. River jamás salió del Monumental rumbo a la Bombonera, y el plantel de Boca, ya preparado para salir, descendió del micro y volvió al hotel.

Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

Conscientes de que el mal estado de la cancha opacaría una imagen que estaba previsto que llegara a distintos países del mundo, en Conmebol entendieron después de las 15 que lo mejor era evitar un papelón, suspender la primera final y empezar a discutir cuándo jugarlo. Porque la idea de postergarlo para más tarde fue descartada: se preveía otra lluvia muy intensa para las 18. Así, la decisión definitiva fue pasar el partido para mañana a la tarde. Si la lluvia, que seguirá cayendo, lo permite.

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