Corticoides, prohibidos en competición

Sergio Ramos, durante el partido disputado por el Madrid en Eibar. VINCENT WESTREUTERS

Los corticoides o corticoesteroides son medicamentos muy utilizados en muchas especialidades médicas. Son las drogas más efectivas para el control de procesos inflamatorios o alérgicos importantes. Se utilizan en cremas, colirios, inhaladores, pastillas o inyectables. En las normas antidopaje fueron incluidos en la lista de sustancias prohibidas desde el comienzo, porque son drogas que mejoran el rendimiento físico. De hecho, la cortisona es la hormona que liberamos en nuestro torrente sanguíneo ante una situación de estrés, riesgo o peligro.

Pero el hecho de que sean medicinas muy utilizadas en cualquier centro médico conlleva una actualización y especificaciones sobre cuándo se pueden y cuando no se pueden utilizar para evitar un positivo en dopaje. En la lista de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), los corticoides solamente están prohibidos en competición (hay otras medicinas, como los anabolizantes, que están prohibidos fuera de competición), y además sólo cuando se administran por vía oral o intramuscular, puesto que el uso en cremas o pomadas, colirios, o inhaladores nasales, no aumentan el rendimiento, su efecto es muy local. Administrativamente facilita mucho seguir estas prácticas sin esa burocracia y papeleos que volvían locos a médicos y deportistas; antes para su uso había que pedir autorización.

En traumatología deportiva y en general, la infiltración es un procedimiento muy habitual, local, peritendón, en bursitis o en articulaciones (intraarticular). Son muy efectivas para quitar el dolor, aunque no siempre curan la patología de base y tampoco se pueden hacer continuamente. Los corticoides que solemos usar con betametasona o triamcinolona tienen un efecto más prolongado. La dexametasona, por ejemplo, forma parte del recientemente retirado Inzitan, de uso intramuscular en ciáticas, también la utilizamos para control de inflamación tras una operación, pero es poco utilizado en infiltraciones.

Actualmente, las infiltraciones locales o intraarticulares no están prohibidas, tan solo hay que reflejarlas en el formulario de control de dopaje en caso de pasar dicho control. Antes incluso había que pedir autorización.

El caso de Sergio Ramos vuelve a traer a la actualidad un tema difícil y peliagudo cuando la sustancia está permitida en unos modos de uso y tiempo, pero no en otros. Solamente el deportista y su médico saben exactamente todo lo que ha podido provocar este ‘affaire’. También es cierto que en otros deportes y con otros deportistas menos mediáticos, quizás hubiera habido sanción. Porque la no intencionalidad no exime de la misma.

En cuanto a otras formas de actuación del deportista cuando pasa un control, hay que señalar que siempre debe estar vigilado por su escolta para evitar que en cualquier modo haga una micción de una orina que está concentrada tras el esfuerzo, y en la que es más fácil detectar productos prohibidas que en una segunda micción, donde la dilución de sustancias sería evidente. El que quiera hacer más difícil la detección de una sustancia podría mearse encima u orinar mientras se ducha.

A la hora de un control antidopaje, el deportista lo que quiere es acabar cuanto antes, y si no tiene nada que ocultar estará deseando terminar pronto con ese trámite. Históricamente ha habido controles con cambiazos: polvos que se añaden para destruir restos de sustancias, etc. Ahora se controla mucho más todo el proceso para evita trampas. Los deportistas tienen que descubrirse y el oficial del control debe observar cómo se recoge la orina.

Quizás creamos debates ante casos como el de Sergio Ramos, cuando hay métodos de dopaje no detectables, y más que los habrá. La frase de que la trampa va por delante es real, pero no ocurre como hace unas décadas. Debemos confiar en que se cumpla la ley para todos por igual. No debemos opinar sin tener todos los datos a la vista. La guerra continúa, y el dinero mueve cantidades cada vez más importantes tanto, en un lado (dopaje) como en otro (antidopaje).

David López Capapé es traumatólogo deportivo, ex responsable antidopaje de la Federación Española de Atletismo

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