Franco Armani quiere meterse en el póster de River que tenía colgado en su infancia

. Crédito: Prensa River

-Cuando decidiste venir a River en enero, ¿imaginabas estar donde estás ahora?

-La apuesta fue esa. Sabía que venía a una institución muy grande que te demanda eso: pelear todos los torneos y conseguir títulos. Esa fue la decisión principal por la que vine a River y estoy muy motivado para alcanzar el objetivo.

Son horas de tensión, ansiedad, frenesí e intensidad. Se acerca la primera final entre Boca y River de la Copa Libertadores y los corazones empiezan a latir como nunca antes. Nadie se imaginó una situación así: el superclásico en la máxima definición continental. Y, para afrontarlo, algunos apuestan a la calma. Como Franco Armani, el arquero millonario que repite una y otra vez uno de sus grandes lemas: “Hay que estar tranquilos”.

Sin declaraciones rimbombantes ni fuegos artificiales delante de los micrófonos, Armani es uno de los pilares del vestuario a la hora de transmitir tranquilidad con sus compañeros: “La idea es esa, brindarle tranquilidad a los compañeros dentro y fuera del campo de juego. Es algo característico mío, siempre hay que estar tranquilos y tener la cabeza fría para tener buenos pensamientos en el campo. Después, cuando llegue el partido, yo también voy a estar ansioso, eso es imposible no hacerlo. Pero mientras tanto hay que estar muy tranquilos para que todo salga de la mejor manera”.

El arquero de la selección argentina afrontará una nueva final de la Copa Libertadores: ya logró ser campeón en la edición 2016 con Atlético Nacional de Colombia, donde es ídolo y el máximo campeón de la historia con 13 títulos. Pero la actual será una experiencia que no tiene comparación: “Uno lo vive de otra manera, no todos los días se vive poder estar en una final de Libertadores y más al jugar con el equipo rival. Es diferente, aparte estoy en otra institución”, explica Armani. Y, claro, todo es distinto ahora, ya que el club Núñez tiene un vínculo particular: de chico, en su casa en Casilda, tenía los pósters del equipo campeón de América en 1996 y toda su familia es fanática de la banda roja.

. Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno

“Mi familia está feliz, contenta de que esté en una nueva final de Copa Libertadores y más aún algunos de la familia que son hinchas y lo viven de otra manera, están contentos. El apoyo y la compañía están siempre de cada uno de ellos, poder estar también es muy importante, venir a verme… se disfruta el doble”, cuenta Armani, quien, entre risas, dice: “Yo creo que para la vuelta salen dos colectivos desde Casilda para la final, je. No, obviamente vendrán la familia, los amigos, los allegados más cercanos y un poco de la familia de Colombia. Feliz de que estén”.

Será el tercer superclásico oficial en la carrera del santafecino: atajó en el 2-0 de la Supercopa Argentina 2017 y en el reciente 2-0 por la sexta fecha de la actual Superliga, con la particularidad que aún no lo hizo en el Monumental: el primero será en la vuelta de la final.

Siempre hay que estar tranquilos y tener la cabeza fría para tener buenos pensamientos en el campo

Franco Armani

“Vamos a ir por un buen resultado a la Bombonera, la idea es conseguir algo de visitante porque sabemos que al terminar la serie de local es muy importante. Boca ha cambiado en lo anímico, consiguieron buenos resultados y tienen grandes jugadores, que en las individualidades marcan las diferencias”, destaca Armani y anticipa acerca de Wanchope Ábila y Benedetto, los delanteros de temer que tiene el Xeneize: “Uno conoce a los delanteros rivales, el día antes del partido trato de mirar penales, tiros libres, los tiros de afuera del área… trato de observarlos para tener una referencia”.

Lejos de responder a las críticas tras el gol que recibió frente a Gremio en el Monumental en el partido de ida de las semifinales, el arquero prefiere tomar distancia: “Están esperando el momento que pase eso para salir a hablar. Lo tomo con tranquilidad, me mantengo al margen de todo eso. Y sé lo que puedo dar dentro del campo de juego, me puedo equivocar o no como cualquier otro jugador. Pero sabía que había un partido de vuelta que lo podíamos conseguir y se dio poder estar en una nueva final. En Brasil luchamos hasta el final, no nos dimos nunca por vencidos y se dio lo que queríamos, poder jugar esta final. Yo solo tengo que estar en el arco para aparecer cuando el equipo lo necesita”.

Con seis goles recibidos en la presente Libertadores y siete vallas invictas, el jugador de River que más minutos (1166) disputó en la competencia avisa que no desea ni piensa en llegar a los penales: “Trataremos que no, vamos a intentar ganarlo durante los 180 minutos dentro del campo de juego. Los penales son la última opción, hay que pensar en ganarlo antes”.

¿Cómo vivirá el partido sin el técnico Gallardo en el banco y sin el capitán Ponzio en el terreno de juego? “Marcelo en el banco es muy importante por todas las herramientas que nos brinda durante el partido, pero en Brasil tuvimos a Matías, que también es una persona más que capacitada para estar, y las cosas salieron bien. Después, sabemos la gran experiencia de Leo y el gran jugador que es y la importancia que tiene. Peor hay un gran grupo de jugadores y todos están preparados y dispuestos”, cierra Armani, el hombre que está a las puertas de un nuevo gran objetivo para cerrar la apuesta que lo motivó a cambiar su destino.

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