Lais Ribeiro, un ángel de Victoria’s Secret en la pasarela de Madrid

Lais Ribeiro desfila en la MBFWM con un traje de baño de Dolores Cortés. EFE/Emilio Naranjo

Una vez al año, las mujeres más sensuales del planeta se visten con diseños de lencería que oscilan entre la diversión y la seducción pura, y caminan en el desfile más mediático del mundo: el de Victoria’s Secret. Una firma que ha contado con las mayores tops de todos los tiempos, como Naomi Campbell, Karolina Kurkova o Miranda Kerr.

El último show de Victoria’s Secret catapultó la carrera de Lais Ribeiro, la brasileña de 27 años que tuvo el honor de lucir su Fantasy Bra. Este martes, esta brasileña de ojos profundos y piernas infinitas desplegó sus alas en Madrid, en la pasarela de MBFWM para la firma Dolores Cortés.

Viéndola caminar con paso seguro ante las cámaras de ese imperio de la lencería, cuesta imaginar que Ribeiro pueda sentir nervios antes de trabajar. Pero los nota. “Estoy nerviosa. Hace mucho que no desfilo en una pasarela que no sea Victoria’s Secret”, contaba antes de estrenarse con Dolores Cortés.

La casa nacional de moda de baño celebra su 65 aniversario y lo hace manteniendo una de sus tradiciones, la de incluir entre sus filas a alguna modelo de renombre. Hace un año fue Isabeli Fontana, ex de Victoria’s Secret, y ahora ha sido Ribeiro, que ha desfilado con cuatro estilismos, uno de ellos muy especial, con historia.

“Ahora ya saben quién soy”

Ribeiro, que solo había estado en España “un par de veces” para desfilar para Pronovias, ha acaparado todas las miradas con un bañador ochentero cubierto por flecos de abalorios multicolores; otra pieza negra y dorada, formada por un top y una braguita que se unían mediante una fila de flores; y un bañador de formas geométricas con un volante transversal que envolvía a la modelo.

Su breve paso por España es solo una de la muchas paradas veraniegas de esta modelo, que planea aislarse durante unas semanas en una suerte de retiro espiritual en su Brasil natal, para “desconectar” de su frenética vida de desfiles, campañas comerciales y flashes. Y es que el Fantasy Bra ha cambiado “al cien por cien”.

“Eres una sola modelo luciendo esa pieza tan especial, todos los ojos están puestos en ti”, explica con emoción Ribeiro, que ha experimentado cómo la gente dentro y fuera del mundo de la moda empezaba a conocerla por su nombre.

“Antes les sonaba mi cara, ahora saben quién soy”, explica con cercanía la modelo, que nunca olvidará aquel sujetador “Champagne Nights”, elaborado con zafiros y topacios ensartados en hojas de árbol hechas de oro. Una pieza valorada en 2 millones de euros, que resaltaba sobre su piel morena. Desde entonces, no ha parado de trabajar, aunque ninguno de los proyectos ha salido todavía a la luz. “He tenido un par de muy buenas sorpresas este año”, comenta Ribeiro, siempre con una sonrisa en los labios.

Las ventajas de ser un “ángel”

Tras su debut con el sujetador más famoso del mundo (solo comparable con el sujetador picudo de Madonna), la brasileña se marcó una meta profesional que ha podido cumplir. Un proyecto que involucra “una revista muy sexy y muy guay” para la que fotografió una campaña hace tres semanas, y cuyo resultado se desvelará en septiembre.

Sin embargo, Ribeiro, acostumbrada a esos trabajos más “comerciales”, quiere ampliar sus horizontes. Su otro gran objetivo es involucrarse más “en moda pura”, donde ya tiene fichadas un par de firmas para las que le encantaría desfilar: Calvin Klein y Prada. Aunque la lista podría extenderse infinitamente, asegura.

“Son marcas con las que es muy difícil trabajar, pero es verdad que ser modelo de Victoria’s Secret te facilita las cosas”, explica este ángel que, hoy, ha volado sobre la pasarela madrileña y ha hecho rozar el cielo.

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