Lo mejor de Vázquez y de Sir Tim O'theo, dos joyas recuperadas de Bruguera

El nuevo sello Bruguera ya ha comenzado a rescatar los grandes clásicos de esa editorial que marcó la infancia de decenas de españoles, desde 1910 hasta 1986, con personajes inolvidables como Mortadelo y Filemón, Rompetechos, Zipi y Zape, Anacleto…

En estas últimas semanas se han publicado dos volúmenes imprescindibles: Lo Mejor de Vázquez y Lo Mejor de Sir Tim O’theo, que se suman a los dos tomos de Rompetechos, edición integralpublicados ya hace unos meses.

‘Lo Mejor de Vázquez’

Portada de ‘Lo Mejor de Vázquez’

Manuel Vázquez (Madrid, 1930-Barcelona, 1995) está considerado el maestro de la escuela Bruguera, como siempre ha reconocido el propio Francisco Ibáñez, autor del prólogo de este fantástico Lo Mejor de Vázquez (Ediciones B), una imprescindible antología que reúne inolvidables historietas de los cinco mejores personajes que realizó Vázquez: las hermanas Gilda, Anacleto, El tío Vázquez, la familia Cebolleta y La familia Churumbel, que son ya indesligables de nuestra historia.

‘Anacleto, agente secreto’

Anacleto apareció por primera vez el 7 de diciembre de 1964, en el nº 1753 de la revista Pulgarcito (una página incluida en este tomo). Tuvo tanto éxito que enseguida saltó a casi todas las revistas de Bruguera. En esta primera historia el personaje era calvo y estaba inspirado en James Bond, aunque, como reconoció el propio Vázquez, después su mayor inspiración sería Maxwell Smart, el famoso protagonista de la serie Superagente 86.

Su elegante traje negro, su flequillo, sus gadgets y su sempiterno cigarrillo (en una época en la que los personajes de cómic todavía fumaban) eran las señas de identidad del personaje.  Odiaba el desierto, escenario recurrente de sus aventuras, y siempre que tenía una misión en el mar, el mismo tiburón intentaba comérselo. En los personajes secundarios destacamos al jefe de Anacleto (gordo, calvo y con gafas) y a su mayor enemigo, que no era otro que el propio autor, bajo el nombre de “el malvado Vázquez”. Y es que siempre fue muy aficionado a usarse a sí mismo en las historietas, como demuestra otro de los personajes de esta antología, el tío Vázquez.

Destacar el humor absurdo de la serie que siempre incluía una leve crítica social, aunque sea mucho menor que en otras de sus historias, como El tío Vázquez o La Familia Cebolleta.

Páginas de ‘Anacleto, agente secreto’

‘La familia Cebolleta’

Una de las familias más famosas del cómic español y que inspiró a otras muchas que llegaron después. Nacida en 1951, estaba formada por Don Rosendo, el cabeza de familia; Doña Leonor, madre y ama de casa; los hijos Diógenes y Pocholita, aunque esta última desapareció de la serie tras los primeros años, el loro Jeremías y el abuelo Cebolleta que con su barba blanca y su incansable tendencia a contar batallitas, ha pasado al imaginario colectivo en numerosas frases hechas… “Eres más pesado que el abuelo Cebolleta”

Uno de los grandes éxitos de su autor, que supo retratar a la perfección a las familias de aquella época, en una serie que tenía una enorme crítica social. De hecho, en 1955 fue víctima de la censura por su corrosiva versión de la familia y de la explotación laboral. Los censores también acabaron con la hija guapa y los diferentes novios que paseaba por las viñetas… ¡lo que era una inmoralidad!

A pesar de todos esos problemas, Vázquez era un auténtico genio y sus guiones hilaban tan fino que la censura no era capaz de captar todos los detalles de sus historias… como podemos comprobar en este fantástico volumen.

Páginas de ‘La familia Cebolleta’

‘Los cuentos del Tío Vázquez’

Como decimos, Manuel Vázquez era muy aficionado a retratarse como personaje de cómic. De hecho, durante sus últimos años se centró en cómics autobiográficos. Pero el primero fue este personaje que nació en la revista Din-Dan en 1968. Y que ya en su primera historia (también incluida en este tomo) era acosado por sus cobradores, a los que siempre burlaba para no pagarles. Ibáñez rindió homenaje a este personaje y al propio Vázquez convirtiéndole en el moroso que vive en el ático de 13 Rue del Percebe (1961). Una serie, por cierto, que Vázquez adelantó en una página de Pulgarcito (1959).

Lo más curioso es que este personaje es totalmente autobiográfico, porque Vázquez fue un caradura, como reconocía en sus cómics y como se vio en su biografía cinematográfica El Gran Vázquez (Óscar Aibar, 2015). Siempre estaba pidiendo dinero a todo el mundo, vivía con varias mujeres a la vez, sin que estas lo supieran, y muchas otras lindezas por el estilo.

Eso no resta un ápice de genialidad a estas aventuras en las que hace del timo una obra de arte. También nos enseña mil formas de zafarse de los acreedores. Al tiempo que es una crítica social de la realidad económica del país en aquellos años difíciles.

Página de ‘Los cuentos del Tío Vázquez’

‘Las hermanas Gilda’

Esta versión de El gordo y el Flaco de Vázquez nació en 1949. Aunque la versión que todos recordamos, mucho más elegante, es de unos años más tarde (ambas están recogidas en este volumen). La serie narra las aventuras humorísticas de esas dos hermanas que tienen nombre de dos famosos Reyes Godos, Leovigilda y Hermenegilda. Por cierto que esos reyes eran padre e hijo y su rivalidad tuvo resultados mortales. Afortunadamente las hermanas de Vázquez terminan sus conflictos con chistes. 

Hemenegilda es morena, rellenita, con el pelo recogido en un moño y un poco inocente y simple. Su mayor sueño es encontrar un marido. Leovigilda es alta y delgada, con una melena rubia; es más madura, e incluso amargada, y siempre intenta fastidiar a su hermana. Su ritmo vertiginoso nos recuerda al cine mudo, aunque no parasen de hablar y de reprocharse cosas. 

Con estos personajes Vázquez vuelve a hacer una durísima crítica de las relaciones familiares, añadiendo la frustración y represión sexual de la posguerra, sobre todo la dirigida a las mujeres. Con la censura de 1955 el tono de la serie también se rebajó y desparecieron las persecuciones implacables a los novios.

Páginas de ‘Las hermanas Gilda’

‘La familia Churumbel’ 

La familia Churumbel (1960) es otro ataque despiadado de Vázquez a la isntitución familiar pero, además, añadiendo los tópicos sobre los gitanos, que en aquella época no estaban demasiado bien considerados por la sociedad. Hemos avanzado muchísimo en ese aspecto pero, desgraciadamente, todavía queda muchísimo para acabar definitivamente con el racismo. En la década de los 70 la serie fue censurada por esos contenidos racistas. Y desapareció definitivamente en los 80.

Los Churumbel son una familia gitana que vive en una apartada y humilde casa en el campo, y cuya única ocupación es el robo de todo tipo de objetos, desde animales de granja (su especialidad) hasta relojes de oro (símbolo de prosperidad en esa época), hasta locomotoras de ferrocarril o elefantes de circo. Con eso conseguían una auténtica fortuna que escondían en su cas y apuntaban en enormes libros de contabilidad.

Una serie que, como veis,  hay que rescatar con la objetividad que proporciona el tiempo. Pero que no puede faltar en una antología del gran Vázquez.

Páginas de ‘La familia Churumbel’

‘Lo Mejor de Sir Tim O’Theo’

Portada de ‘Lo Mejor de Sir Tim O’theo’

Sir Tim O’Theo es el personaje más conocido de Raf, otro de los grandes humoristas de Bruguera y uno de sus mejores dibujantes, con un trazo que destaca por su eleganciaLo mejor de Sir Tim O´Theo recopila las cinco historias largas que firmó del personaje, con guiones de Andreu Martín, que ya triunfaba como novelista de policíaco (Todos los detectives se llaman Flanagan, Fanny Pelopaja), guionista de cine y autor teatral

Nacido como una parodia de Sherlock Holmes, Sir Tim O´Theo vive sus aventuras, junto a su ayudante Patson, en una localidad campestre cercana a Londres llamada Bellota Village, donde se ubica su mansión “Las Chimeneas”, en la que también reside el fantasma McLatha, que se dedica a hacer trastadas a Sir Tim, que es el único que puede verlo.

La serie contó con guiones del propio Raf, de Ron Clark y de Andreu Martín, . Andreu firma las cinco historias largas que componen este volumen y también el prólogo, en el que explica cómo nació Sir Tim O’Theo. 

Otro de los escenarios habituales de las aventuras de Sir Tim era la taberna The Crazy Bird, un nombre que, como confiesa Andreu en el prólogo, daba mucho juego a la hora de traducirlo (El pájaro loco, El ave majareta, El volátil demente…)

Unos cómics con un humor más adulto que la mayoría de los de la escuela Bruguera. Lo que quizá hizo que no fuera tan popular entre los críos como Mortadelo, Rompetechos o similares. Pero muchos recordamos con una sonrisa las aventuras de  estos inolvidables personajes. Esperemos que el volumen tenga el suficiente éxito para que se recuperen las historias cortas, que también son fabulosas.

Páginas de ‘Sir Tim O’theo’

También puede interesar

Dejar un comentario