Made in Málaga: Depedro

Made in Málaga: Depedro, Málaga 13 Enero

Made in Málaga: Depedro – Nada de imposturas ni mestizajes forzados. El cóctel que agita Jairo Zavala va más allá de los postureos y ataca directamente la raíz con la naturalidad de un migrante.

Made in Málaga: Depedro

Fue en 2009, OJEANDO Festival apenas había comenzado a gatear por las procelosas aguas festivaleras. En el line up de aquella edición aparecían Lori Meyers, Russian Red, Havalina entre otros, y, Depedro.

Jairo Zavala, Depedro, venía de lejos, actuaba con Calexico en una gira mundial que le había llevado por Estados Unidos y gran parte de Europa. Ojeando se puso en contacto con su agencia, ese fin de semana de 10, 11 y 12 de julio tocaba en Italia, pero quería defender su proyecto en solitario después de Vacazul y se apuntó al cartel de aquel año sin pensárselo dos veces. Combinaciones de vuelo, un viaje largo y complicado.

Jugó un importante papel que había sintonía entre Lourdes (Russian Red) y él, habían publicado un single juntos, y la química funcionaba. Todo era apetecible, pero. Pero el rider técnico (los requisitos técnicos para tocar que solicita un artista) no encajaba. No cuadraba. Su representante de entonces negaba con la cabeza durante toda la tarde y parte de la noche. Sobre Ojén se cernía la posibilidad de que Jairo no tocara. La organización sudó a mares más allá del calor de julio hasta que Jairo, tajante, dijo algo así: “no he venido desde Italia para dejar tirado al público que hoy está aquí, además, lo importante es tocar”. Un texto manido, sí, como en las pelis, pero de verdad. Y aquel fue un concierto sublime que dejó en mí el poso de Comanche para siempre y cierta querencia por el artista. No soy especialmente fetichista, más allá de la memorabilia de The Who, pero aquella noche me compré una camiseta en la que un gallo de tiros largos tocaba una guitarra bajo el nombre de Depedro. La conservo.

Este sábado, 13 de enero,  Depedro toca en la Cochera Cabaret, Málaga, con el cartel de “No Hay Billetes” colgado. Defenderá los temas de su último trabajo El Pasajero con ese aliento fronterizo que exudan todos sus trabajos. Nada de imposturas ni mestizajes forzados. El cóctel que agita Jairo Zavala va más allá de los postureos y ataca directamente la raíz con la naturalidad de un migrante. Bebe de fuentes agitadas desde su origen, en las que no se sabe muy bien cuál es el comienzo y cuál el final, y con una sutileza y finura propias de la casa. Esa voz rota. Algunos vientos que recuerdan al México más auténtico. Y las composiciones que van y vienen de un continente a otro, de norte a sur, sin sobresaltos, con la fluidez propia de las cosas hechas desde la verdad. Un homenaje a Mexico DF con otro amante del país azteca, Bunbury. Esto es El Pasajero, que no se extravía del camino marcado por aquel primer trabajo, Depedro, del que se cumplen 10 años, una década, y con el que lloramos y disfrutamos a partes iguales en aquel OJEANDO Festival de 2009.

“Todos me dicen El Negro, Llorona, negro, pero cariñoso, yo soy como el chile verde, Llorona, picante, pero sabroso” cantaba Depedro en aquella versión de La Llorona que aún me salta de cuando en cuando en Spotify y que nunca retiro de la escucha, que canto a voz en grito. Un resumen de lo que Depedro es.

La MODA en la París 15. Todavía hay entradas para ver a la Maravillosa Orquesta del Alcohol el viernes 12. 16 euros la entrada. Una de las bandas que más ha agitado el panorama musical en 2017 y que se ha hecho imprescindible en conciertos, festivales y programaciones culturales. Los burgaleses han trasladado al mainstream una mixtura de folk, country, punk y rock and roll con un directo potentísimo, letras cargadas de contenido social, reivindicación, incorformismo… La Inmensidad o Héroes del Sábado se han convertido en himnos. Entiendo y comparto en parte su propuesta, pero un servidor aún no ha acabado de cogerles el punto, quizá un tanto pretencioso. En fin. Gustos y colores.

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