Made in Málaga: Devils in the Sky

Made in Málaga: Devils in the Sky

Made in Málaga: Devils in the Sky – Devils in The Sky tienen entre ocho y quince años, no son un producto, ni tampoco son una broma. En febrero publicarán su primer EP, New Age.

Made in Málaga: Devils in the Sky

Les he visto descoyuntarse hasta el paroxismo agitando, moviendo caderas y brazos y piernas y cuellos imitando el burdo twerking o el electroreggaeton más zafio. Niños y niñas de apenas seis años, influidos por los medios, internet, hermanos mayores, compis de pupitre, a saber, las fuentes de las que beben son inabarcables, insondables. El caso es que les he visto y siempre me ha quedado esa sensación un tanto pacata y mojigata de que allí había algo que no funcionaba del todo bien. Me ha dejado en todas las ocasiones un sinsabor, una sensación extraña, como si una mente adulta ocupara el cuerpo de un niño por un instante, algo no encajaba en ese puzle. Y sabiendo que esta es corriente mayoritaria, hete aquí que me encuentro con un ejemplo de todo lo contrario, de una pasión por la música que va más allá de las tragaderas comerciales que consumen todos los infantes y da un paso más en pos de la búsqueda de otras cosas, de otros referentes.

Son una cuadrilla de diablos, de demonios, tienen entre ocho y quince años, se llaman Devils In The Sky, son de Marbella y tocan rock. YEAH!

Más allá de los que podría parecer una aventura sin mayores pretensiones, el sexteto acaba de publicar estas navidades su primer vídeosingle Something to Say (Algo que decir), lo que parecer toda una declaración de intenciones. En el mismo, colabora poniendo una nota de flow, Andreas Lutz de O Funkillo.

Sara y María a las voces, Julia y Blanca a las guitarras, Lluvia al bajo y Sergio, ocho años, dándole duro a los parches de la batería. ¿Cómo suenan? Sólo hay que verles en directo en algunas de sus actuaciones, sin miedo, sin trampa ni cartón, y con una actitud en el escenario por la que muchos veteranos venderían su alma al diablo. Destacar la condición femenina de cinco de sus seis componentes, las chicas siempre han sido guerreras, muy guerreras, y con estas nuevas generaciones demuestran que el talento no entiende ni entenderá nunca de género.

¿Qué hay detrás de Devils in The Sky? El empeño de la academia, Rockfactory que dirige Rafa Reyes, la pasión de unos padres y madres y la entrega de un alumnado aventajado que entienden que no todo pasa por el mainstream, que existen otras maneras de acercarse a la música más allá de los cánones asociados a las edades más tempranas, que el compromiso con el música, con el rock en este caso, puede adquirirse desde edades bien tempranas y que este compromiso perdurará siempre. Esta apuesta es, además, intergeneracional, una manera de acercar una forma de entender la música y la vida heredada de madres y abuelos y absorbida por hijas y nietos.

Devils in The Sky no son un producto, ni tampoco son una broma. En febrero publicarán su primer EP, New Age, acertadísimo título, en el que se incluyen canciones propias con temáticas que les afectan a ellos y a ellas, a su edad, a la frustración, el bullying, el miedo, las redes sociales y sus efectos. ¿Influencias? No hay dudas, desde los más clásicos como Black Sabath, AC/DC o Iron Maiden, hasta más modernos como System of a Down.

No se aplaude en sus conciertos como en la función de fin de curso, en la que un grupo de madres y padres embebidos de orgullo y emoción se dejan las palmas hasta el sangrado, vitoreando a unos hijos e hijas que defienden a duras penas, pero con toda la buena intención, el villancico de “Era Rodolfo un reno”, yo soy uno de ellos. Se aplaude a Devils in The Sky porque son buenos y porque tienen algo que decir.

Si para estos Reyes, tu hijo o tu hija pide una batería, no te lo pienses, di que sí, ved juntos el vídeo de Something to Say y escuchad juntos cualquier tema de AC/DC, sin ir más lejos, TNTI’m Dinamyte, Oi! Oi!, Oi!

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