¿Qué ha pasado esta madrugada? El Jazz vuelve a sonar en Utah

El base de los Jazz dirigió al equipo (17 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias) a una importnate victoria frente a los Celtics. Además, sólido triunfo de Calderón y apuradas derrotas de los hermanos Hernangómez

(EFE)

SE ENTONAN LOS JAZZ

Utah Jazz parece haber encontrado el camino de las victorias y anoche superó a Boston Celtics para encadenar dos triunfos e igualar su balance de la temporada (6-6). Después de un dubitativo inicio de competición este pasado viernes los Jazz mostraron su mejor cara frente a unos Celtics que fueron incapaces de frenar el ritmo anotador de Utah y no dieron la sensación de poder remontar un marcador que les fue adverso desde el inicio.

El partido tenía muchos condicionante, pero uno era ver el regreso de Gordon Hayward (13 puntos y siete asistencias) a Utah tras su fichaje hace un año por los Celtics y la respuesta del público local fue clara ovacionando permanentemente a la nueva estrella, Donovan Mitchell, en cada acción donde quedaba emparejado con Hayward.

Sin embargo, el nombre propio del encuentro fue el de Joe Ingles quien encabezó la ofensiva de los Jazz con 27 tantos. El alero australiano igualó su tope anotador como jugador de la NBA y ayudó a construir una ventaja al descanso de siete puntos (58-51). Junto a Ingles, Mitchell aportó 21 puntos, Crowder 20 y un total de seis jugadores sumó dobles dígitos en Utah.

El ataque funcionó gracias al gran partido de Ricky Rubio que recuperó su cara más positiva al sumar 17 puntos, capturar 6 rebotes y dar 7 asistencias. El del Masnou ganó la partida a Terry Rozier (Irving no jugó por estar presente en el funeral de su abuela) y protagonizó las jugadas más espectaculares del partido como la que hizo al llevarse a toda la defensa de los Celtics en su penetración a canasta y con un engañó magistral le dio el pase a su compañero, el alero Jae Crowder que anotó triple decisivo para el parcial de 117-109 y 27 segundos del final.

Antes, los Celtics volvieron a tirar de orgullo para remontar una situación adversa (83-63 en el tercer cuarto) y llegaron a ponerse 111 a 107 a dos minutos del final tras triples de Marcus Smart. Terry Rozier anotó 23 puntos y Jayson Tatum añadió 21, pero el intento de remontada quedó ahí y los Jazz festejaron la victoria.

LA ESTRELLA DE LA NOCHE

Sin ser la temporada que todos esperaban en Philadelphia, al menos Joel Embiid está ratificando su estatus de superestrella de la NBA. El pívot camerunés volvió a ser el mejor del equipo y resultó determinante en el triunfo de los Sixers sobre Charlotte asegurando desde la personal la ventaja conseguida en la prórroga.

“Tengo que hacerlos”, dijo Embiid al terminar el encuentro. “Me llaman ‘clutch’ por una razón, así que tengo que hacerlos”. Embiid visitó al final del tiempo extra la línea de tiros libres (19/22) y desde ahí templó nervios para cerrar un triunfo donde su figura fue omnipresente. “Es difícil mantenerlo fuera de la línea de tiros libres solo porque es muy físico”, señaló Cody Zeller, principal defensor suyo durante toda la noche. “Puede disparar desde tres, jugar fuera del regate, obviamente tiene un cuerpo amplio en el poste, por lo que esos son los tipos más difíciles de defender que pueden jugar en cada punto de la cancha”. En los minutos finales, Embiid lanzó 16 tiros libres, definitivamente fue una noche donde se mostró imparable como atestiguan sus números: 42 puntos, 18 rebotes, cuatro asistencias y cuatro tapones.

Con él liderando el ataque, los Sixers se escaparon hasta los 21 puntos de diferencia, pero los hornets también tienen a una superestrella y Kemba Walker inició una espectacular remontada para forzar la prórroga. El base de Charlotte anotó 19 de sus 30 puntos en el último cuarto e incluso llegó a estar cinco puntos arriba a poco más de un minuto final.

Por su parte, Willy Hernangómez tuvo una buena presencia de minutos y aportó 14 puntos y cuatro rebotes, destacando el 3/3 en triples del pívot español. El último y ya sonando la bocina fue tan estéril como espectacular.

EL INVITADO ¿INESPERADO?

Frente a una de las mejores defensas del campeonato, Caris LeVert evidenció anoche que también puede ser uno de los mejores Clutch Player de la liga. Y es que el escolta de los Brooklyn Nets volvió a ganar un partido sobre la bocina con una acción de técnica individual y sangre fría.

“Tener el balón y que todos salgan a por ti, es una gran sensación como jugador. Es lo que sueñas de niño” aseguró el héroe de la noche. Con 17 puntos y cinco asistencias, LeVert acompañó a un gran DeAngelo Russell (23 puntos) y juntos evitaron la gran noche de Nikola Jokic, autor de 37 puntos y 21 rebotes. El serbio pudo tener la opción de ganar a poco del final pero cometió pasos y dejó que el último balón del encuentro correspondiera a los nets.

En un uno contra uno, Levert se emparejó con Gary Harris y decidió una acción de puro instinto ganador: “Pensé que iba a retroceder en un momento dado, pero me presionó todo el tiempo. Lo vi inclinándome así que solo lancé”, dijo.

Juancho Hernangómez partió desde el banquillo para sumar 14 minutos en pista aunque en esta ocasión su producción menor y se quedó en dos puntos (1/2 en tiros de campo) y dos rebotes.

UN PARCIAL DEMOLEDOR

“Cuando jugamos así y la pelota se mueve y se mueve, entonces es mucho más divertido”. Blake Griffin no podía ocultar la satisfacción tras ver como sus Pistons dejaban atrás las dudas de semanas previas y vencían con comodidad en la pista de Atlanta Hawks.

Cierto que vencieron a uno de los rivales más flojos de la liga, pero conseguir el triunfo y de la manera con la que se obtuvo dejó una sensación de fortaleza en el equipo. De hecho, el partido se puede decir que tuvo una historia reducida al primer cuarto, aquel en el que los Pistons apabullaron a los Hawks con un devastador parcial de 40-20. Detroit, que suma su segunda victoria consecutiva, llegó a tener 26 puntos de ventaja y eso le permitió disfrutar de una placentera segunda parte.

José Manuel Calderón jugó más de 22 minutos poniendo sobriedad en el juego de ataque y consistencia en defensa. El extremeño, que sumó cinco puntos y repartió cuatro asistencias, cumplió con su cometido de equilibrar el juego desde la segunda unidad y batió su marca de minutos en pista esta temporada.

LA REMONTADA

Miami parecía que iba en buen camino para vencer a Indiana Pacers cuando, a falta de cuatro minutos vencía,100-94. Sin embargo, ahí se apagaron las luces ofensivas de los Heat y encajaron un demoledor parcial de 16-2 con el que perdieron un partido inesperado.

En ese parcial Oladipo volvió a ser importante con cinco puntos y dos asistencias convirtiéndose una noche más en el mejor jugador de los Pacers acabando con 22 puntos y 10 asistencias.

LO QUE NOS DEJA LA NOCHE

  • El mal menor. Stephen Curry tiene una distensión leve en la ingle izquierda y se perderá el partido en casa de Golden State contra Brooklyn de este sábado. Curry se sometió a una resonancia magnética el viernes, pero los Warriors esperarán unos días para determinar completamente la gravedad de la lesión. El entrenador Steve Kerr dijo que no parece ser significativo. “No parece que vaya a ser una lesión a largo plazo. Está decepcionado, pero podría haber sido mucho peor. Solo supervisaremos su progreso durante los próximos días”.
  • Anotar o no anotar, esa es la cuestión. Indiana va 8-0 cuando anota 102 o más puntos; 0-5 cuando anota 101 o menos. Los Pacers ya saben este año el número mágico para ganar.
  • Vucevic agrava la herida capitalina. El pívot montenegrino de los Magic anotó 21 puntos y capturó 14 rebotes para endosar la sexta derrota seguida en la carretera a unos Wizards sin rumbo (2-9).
  • Lobos mansos en la carretera. Minnesota perdió en Sacramento algo que ya no es nuevo para los Timberwolves que suman un 0-8 como visitante esta temporada.
  • A perro falco… Cleveland Cavaliers sigue acumulando desgracias y ahora es Cedi Osman el que estará un tiempo fuera de las pistas por espasmos en la espalda. Los Cavs, que tienen lesionado a Kevin Love, están 1-10 esta temporada.

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