Suso lidera al Milan y frena al Betis

Suso, ante Bartra, durante el partido en el Villamarín. José Manuel VidalEFE

El mejor jugador del Milan es español. Hace una década esa frase habría sonado irrisoria, no digamos hace 30 años, pero hoy es una verdad difícilmente cuestionable. Directamente imposible si, como ocurrió en el Villamarín, Higuain no puede jugar. Jesús Joaquín Fernández Sáenz, Suso para los amigos, fue quien sacó al conjunto ‘rossonero’ de sus catacumbas para rescatar un punto frente al Betis. Lo hizo con su gol, pero sobre todo con su liderazgo futbolístico, dejando al conjunto de Quique Setién sin un triunfo que le habría servido para sellar su billete a la siguiente fase. Ahora, tendrá que ganárselo en la próxima jornada frente al Olympiacos. [Narración y estadísticas (1-1)]

El punto dejó una sensación agridulce en el Betis, que no pudo sacar mayor rédito de una primera mitad en la que fue ampliamente superior al conjunto ‘rossonero’. No aprovechó su momento y su rival le castigó cuando tuvo su oportunidad, algo que se está convirtiendo en una peligrosa rutina en el Villamarín.

La entrada del Betis al partido fue portentosa, manejando el balón a su antojo frente a un Milan mal colocado y peor coordinado que perseguía a los Canales, Lo Celso y Joaquín como si fuesen sombras. Era el escenario soñado por Setién, con su equipo tocando y tocado frente a un equipo que daba la sensación de asumir una inferioridad que, sobre el papel, no debía ser tal. A los 12 minutos, el Betis sacó provecho de la situación con el gol de Lo Celso tras una jugada de mil pases, que culminó con el centro de Junior hacia el mediapunta argentino.

Sanabria, sin tino

En lo que ya es un clásico de esta temporada, a partir de entonces el conjunto verdiblanco desperdició sus mejores minutos de fútbol. El gol vulgarizó todavía más al Milan, incómodo con un esquema de cinco defensas poco habitual en el que había varios jugadores fuera de su posición natural como el delantero Borini (carrilero) o el lateral Ricardo Rodríguez (central). Tuvo el partido en sus manos el Betis, pero Sanabria desperdició las dos mejores ocasiones.

Al conjunto italiano no se movió cerca de la portería de Pau hasta pasada la media hora de juego. Y a partir de entonces tampoco lo hizo con demasiado colmillo. Al menos, consiguió que el Betis dejara de avasallarle y tapó la vía de agua que tenía en su bandera derecha con Junior. El escenario tras el descanso, sin embargo, iba a ser muy distinto. No debe ser poca cosa una bronca de Gattuso, claro. El Milan dio varios pasos al frente, subió su intensidad y agresividad y empezó a buscar constantemente a Suso, de largo el jugador de más calidad de los ‘rossoneri’.

Gran susto de Musacchio

Fue el mediapunta gaditano el que puso el primer aviso, con un zurdazo hacia la escuadra que hizo volar a Pau, compañero de selección. Y también el segundo, que fue el definitivo. Aunque quizá no era lo que Suso tenía planeado, su lanzamiento de falta se coló en la portería. Bakayoko trató de cabecear lo que era un centro pero no llegó, confundiendo a Pau y dejándole sin margen para la reacción.

El Milan era definitivamente otro. Junto a Suso empezaba a crecer Borini, que hacía mucho daño con sus incorporaciones diagonales partiendo desde la posición de carrilero derecho. El Betis perdió el tempo del partido y ya no fue capaz de recuperarlo, tampoco cuando Guardado suplió a Joaquín, desde ayer el jugador con más partidos europeos de la historia del Betis.

En el tramo final, tanto Tello como Borini tuvieron la oportunidad de decantar el partido, pero no lo lograron. Minutos antes, un choque entre Kessié y Musacchio acabó con el ex central del Villarreal saliendo en camilla del césped. Un susto tremendo, pues el argentino cayó desplomado aunque en apariencia consciente tras recibir el fuego amigo.

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