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Internacional

Venezuela en el Septimazo Bogotá

Por Daniel Garzón

El Septimazo, lo que durante el día es una pista de asfalto saturada por el tráfico y empañada por la contaminación, se transforma, al caer el sol, en una plaza para el entretenimiento cultural, donde pululan artistas callejeros, que conviven con vendedores ambulantes, estudiantes mirones, enamorados, y sobre todo, especialistas del rebusque.

Venezuela en el Septimazo Bogotá

El Septimazo Bogotá

La carrera séptima, en su origen la Calle Real de la Época Colonial, atraviesa la ciudad de norte a sur; es una ruta muy representativa de Bogotá. Ha sido y es escenario de ceremonias civiles, religiosas y la vida social de la capital. Desde la década de los 40, los bogotanos disfrutan de El Septimazo, que en principio era una plaza de mercado.

A primera vista, el septimazo se ofrece como un espectáculo de situaciones excepcionales y hasta extravagantes: un ciego sentado en un banco susurra una canción del pacifico, a su lado, unos parlantes de dos metros amplifican la voz de una enérgica cantante negra que canta salsa y baila alborotada en la mitad de la calle; mas allá, un grupo de curiosos se reúnen alrededor de un cuy para adivinar en cual de las doce jaulas que lo rodean se va a resguardar el roedor;  más acá, un vendedor de chontaduros atiende a cuatro personas a la vez, mientras que, justo trás él, varios jóvenes hacen fila para patear una pelota de microfútbol en dirección de unas latas organizadas en forma de pirámide.

Luis Felipe Pinedo vende revistas y libros usados todos los viernes, en la esquina de la carrera séptima con la calle 22.

Hace 20 años que trabaja en este negocio pero hace apenas tres meses que está instalado en el septimazo. «Esto es una vaina muy buena mientras haga buen clima; un día me tomé una foto con Shakira y con el presidente Uribe«, dice el vendedor.

Ángela Prado, una estudiante de colegio de 15 años que frecuenta El Septimazo en compañía de su madre y de su hermana menor  para ‘comprar chucherías’, cree que «hay mucha gente joven y se ven cosas trabajadas y bien elaboradas», aunque aclara que viene «a comprar pero a caminar también».

La calle se convierte en un espacio de paz ciudadana.

Según el sitio oficial de la ciudad de Bogotá, http://www.bogota.gov.co, El Septimazo fue ideado para combatir el sedentarismo que gangrena a los habitantes de las grandes ciudades.

La Alcaldía de Bogotá pretende promover la actividad física en el único espacio en donde el hombre de ciudad se siente cómodo, esto es: en la calle.

Sin embargo, más que un espacio para hacer ejercicio, El Septimazo se ha convertido en una feria para gozar.

Venezuela en el Septimazo

Hace unos meses, desde que se ha dado el éxodo de Venezolanos, se viene viendo en este espacio el talento de personas ganándose el sustento de esta manera: haciendo música o como artistas callejeros.

Venezuela en el Septimazo Bogotá

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